Bizcocho salado de pesto o chimichurri

Receta cortesía de El Invitado de Invierno
Este bizcocho salado es perfecto para aprovechar restos de salsas sabrosas, como pesto, chimichurri, ¡incluso salsa brava casera! Los bizcochos salados son típicos de la gastronomía francesa, están deliciosos y quedan estupendos como aperitivo, cortados en cubitos. Como verás en los ingredientes, también puedes usar restos de queso e incluso tomates cherry que hayan dejado atrás su mejor momento… todo son ventajas.

Ingredientes para 8 personas

3 huevos medianos; 25 g de leche entera; 10 g de aceite de oliva o girasol alto oleico; 1/2 cucharadita de sal; 90 g de pesto  o chimichurri (u otra salsa que nos sobre); 180 g de harina corriente; 4 cucharaditas de levadura química; 40 g de aceitunas negras deshuesadas; 100 g de queso curado rallado (manchego o castellano); 1 puñado de tomatitos cherry (opcional)

Bizcocho

1

Pon el horno a calentar a 190ºC para que esté a la temperatura indicada cuando acabes de preparar la masa del bizcocho.

Pasa la harina y tamízala junto con la levadura química. Reserva.

Ralla el queso y reserva

Bizcocho salado de pesto o chimichirri

2

Corta las aceitunas en rodajitas y reserva.

Pon en un bol los huevos con el aceite y la leche. Bátelos y añade la salsa y el queso junto con la sal y la mezcla.

Añade los ingredientes sólidos tamizados y mezcla con una batidora hasta lograr una masa homogénea.

Bizcocho salado de pesto o chimichurri

3

Ahora añade las aceitunas y los tomatitos, si es que los vas a poner, y mezcla con una espátula.

Vierte la masa en un molde rectangular de bizcocho, mejor si está forrado con papel de hornear y si no engrasa y enharínalo. Alisa un poco la superficie de la masa una vez vertida.

Meter el molde en el horno, que ya debería estar caliente, y cocer el bizcocho durante 35 o 40 minutos.

Bizcocho salado de pesto o chimichurri

4

Al acabar el tiempo de cocción, comprueba con una brocheta que el bizcocho esté cocido por dentro. Si no fuera así déjalo cinco minutos más.

Sácalo del horno, tira del papel de hornear para desmoldarlo y déjalo enfriar sobre una rejilla. Servir cortado en rodajas.