Lavadoras
Demasiadas personas siguen pensando que calor equivale a limpieza: más espuma, prendas más blancas.
Elija bien sus detergentes:
• Lave la ropa a temperaturas por debajo de 65 °C y asegúrese de que sus detergentes funcionan óptimamente a baja temperatura.
• Ajuste la dosificación al tipo de carga y a su grado de suciedad.
• Ajuste la dosificación según la dureza del agua de su zona. La empresa local de aguas le puede informar.
• Si trata previamente las manchas, podrá lavar a temperaturas inferiores.
Piense también en:
- Añadir otra camisa a la colada. Hay demasiadas lavadoras que se utilizan por debajo de su capacidad.
- Los detergentes modernos respetuosos con el medio ambiente, como los compactos, han demostrado ser efectivos.
- Ya no son necesarias las altas temperaturas si se utilizan detergentes modernos como los compactos.
- Apague la lavadora cuando no la utilice; si la deja en espera se produce una pérdida de energía innecesaria. Evite el ciclo de prelavado siempre que sea posible.
- Revise y limpie periódicamente los filtros y las bombas de la lavadora.
- Centrifugue bien la ropa antes de secarla. Si tiende la ropa en el interior, perderá calor al secarla. Cuanto más eficaz sea el centrifugado, más eficiente será el secado y menos energía se utilizará para mantener la temperatura interior.