Tu cocina: tu espacio
Tanto si la habíamos traído de las faldas del volcán de alguna isla lejana o la habíamos conseguido de un glaciar alpino, durante años parecía como si no pudiéramos vivir sin agua embotellada.
El marketing nos convenció: era la bebida perfecta para los fanáticos de la salud y como resultado vimos el surgimiento y auge de la botella de plástico, que actualmente llenan los vertederos de residuos por toda Europa.
Sin embargo, parece que todo está cambiando. El agua del grifo está pasando por un renacimiento y a medida que todos nos esforzamos por vivir una vida más ecológica y respetuosa con los recursos naturales, cada vez más gente está volviendo a beber agua del grifo. Este agua ha mejorado en muchas zonas de Europa. Además, con la llegada de sistemas caseros de filtrado, como los del Sistema Brita, el agua del grifo de hoy es comparable al agua embotellada.
Tener agua fresca suministrada directamente en tu cocina, sobre todo si está fresca y filtrada, es tremendamente cómodo. Y cuando se compara el coste del agua del grifo con el del agua embotellada, rápidamente se entiende por qué está haciendo su reaparición. Así que la próxima vez que necesite una buena bebida fría, párese a pensar cómo llegó a su vaso. Y si viene directamente del grifo, podría estar ayudando a su bolsillo y al planeta.